Dehesa de la Oliva

En este entorno privilegiado es fácil encontrar en escaso recorrido varios enclaves de especial interés: El Pontón de la Oliva, el Canal de Cabarrús, la Cueva del Reguerillo y la ermita de la Virgen de la Oliva, además de atractivos paisajes. Se accede por la carretera que une Patones de Abajo con la presa del Atazar, a unos cinco kilómetros del pueblo por un desvió a la derecha que conduce directamente a la presa.
Dehesa de la Oliva
La ermita de la Virgen de la Oliva se encuentra a unos 300 metros a la derecha, pasado el desvío que conduce a la Presa del Pontón de la Oliva. Permanece en pie el ábside y el primer tramo de la nave construidos en ladrillo y piedra y de estilo románico-mudéjar de los siglos XII-XIII.
Ermita Virgen de la Oliva
Una de las primeras infraestructuras hidráulica de gran envergadura realizada en Patones fue el Canal de Cabarrús, cuya construcción se remonta a finales del S. XVIII, y permaneció en uso hasta mediados del S. XIX cuando se proyectó abastecer de agua a la capital, que hasta entonces sobrevivía gracias a canalizaciones subterráneas de origen árabe: mayrat.
El crecimiento de la capital, que contaba con más de 200.000 habitantes, lo que hoy en día nos parece una minucia, impulsó a la reina Isabel II a construir la Presa del Pontón de la Oliva. Esta espectacular obra de ingeniería fue levantada por más de un millar de presidiarios. En los sillares de este muro de contención aún son visibles las argollas donde se encadenaba a estos trabajadores. Otra curiosidad que puedes encontrar en estas piedras calizas, siempre que te entretengas a buscar, es un pequeño grabado de la corona de la reina. Aunque ninguna tradición asegura que encontrarla te traiga suerte en los estudios como la rana de la universidad salamantina, es sin duda una divertida actividad.

Presa del Ponton de la Oliva
Además de estos detalles anecdóticos, la visita se convierte en obligada por el entorno espectacular donde está ubicada, entre impresionantes farallones de roca caliza. Lógicamente las filtraciones no tardaron mucho en aparecer, y para solucionarlas se construyeron otras dos presas por encima de ésta: la de Navarejos y de la Parra.
Estas paredes calizas son ideales para la práctica de la escalada, son varias las vías que puedes encontrar, y también es un lugar destacado para la práctica de la espeleología, en la Cueva del Reguerillo.